lunes, 2 de junio de 2008

NUESTRAS VIDAS


Vaciando al precipicio su torrente
se lanza la violenta catarata
y su furia impetuosa desbarata
contra las rocas vivas, imponente.

Baja el arroyo azul por la pendiente
y sus aguas, zafiros entre plata
son espejo movible que retrata
la clara luz del cielo transparente.

Catarata y arroyo cristalino
se encuentran al correr de su camino
y de sus dos corrientes hacen una

¿Quién podrá separarlas adelante?
juntas van en su seno de diamante
las almas del abismo y de la luna.

Fue mi vida corriente turbulenta
que pretendió arrancar en lucha extraña
su secreto al abismo y la montaña.
en reto con la cumbre y la tormenta.

Tu vida sólo a la belleza atenta,
como arroyuelo que los baños baña,
fue la corriente que jamás se empaña
y donde el sol sus rayos aposenta.

Mi existencia que corre sin descanso
se cruzó con el límpido remanso
de la tuya que es plácido arroyuelo

Y hoy una vida son que a un tiempo mismo
tiene las inquietudes de mi abismo
y las diafanidades de tu cielo.

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