lunes, 18 de mayo de 2015

ESCUCHANDO A BEETHOVEN



Escuchando la quinta sinfonía
de la vieja Alemania me ha llegado
el recuerdo del arpegio descifrado,
en la belleza de esta melodía.

Y estas notas que son luz y ambrosía
hienden el aire en beso inmaculado,
que al romper el silencio congelado
desgranan en mi estancia la alegría.

Oh, Beethoven, loarte yo quisiera
pero mis versos se los lleva el viento,
y mi humilde voz ahoga la quimera.

Oh Beethoven, mi espíritu irredento,
en la voz de tu música quisiera
beber la luz del alto firmamento.

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